martes, 18 de noviembre de 2008
Momentos Congelados,pero que son lo mejor.
martes, 28 de octubre de 2008
¿Que es un retrete slow?

¿Qué es un retrete slow? Muy sencillo: un cuarto de baño donde la tapa de la taza del wáter no hace ruido al caer porque dispone de un mecanismo muelle que la deposita suavemente sobre el borde. Lo slow es lo silencioso, lo tranquilo, la vida en calma y alrededor de este concepto, nacido en Italia, se desarrollan proyectos diversos, ya sea de alimentación, de hospedería, de mercados, de degustación.
Uno de esos proyectos se inauguró hace 15 días en la localidad pacense de Ribera del Fresno. Se trata de una posada-trattoria donde, efectivamente, no hace ruido ni la tapa de la taza del wáter al caer. El problema es que la burocracia turística de la Junta está anclada en el siglo XX y no entiende estos conceptos tan modernos, que triunfan en Europa, pero encuentran cortapisas en la región europea más slow.
Resulta que los dueños de este establecimiento lo han dotado de tecnología wi-fi y cableado para recibir la señal de televisión y de telefonía fija, pero no han instalado los televisores ni los teléfonos mientras no los pidan los clientes. Quieren invitar a un silencio y una calma que se romperían si en el patio se escucharan los chillidos del teléfono o las histerias de Gran Hermano.
Pues bien, el otro día apareció por esta posada rural la inspectora de Turismo de la Junta y aprobó todo lo fundamental, pero argumentó que o ponían teles y teléfonos en las habitaciones o no otorgaba las encininas. En el país del silencio, el ruido es el lujo.
Pero antes de nada, debiéramos conocer a los promotores de este concepto slow en Ribera. Se trata, en fin, de dos ciudadanos europeos que no conocían Extremadura, han llegado aquí por azar, o mejor, por Internet, se han enamorado de El País que Nunca se Acaba y han decidido establecer en él sus negocios y sus vidas.
Estos promotores de la calma son Manuel Rodríguez, de Isla Cristina (Huelva), y Domenico D'Eusanio, de Pescara (Italia). Se conocieron en Barcelona hace 20 años, se asociaron y empezaron a trabajar en el mundo de la moda italiana. Cuando llegaron Mango, Zara, etcétera, entendieron que se acababa una época y decidieron abrir un negocio de hostelería en el campo. Vieron en Internet una casa-palacio de 900 metros cuadrados en Ribera del Fresno por la que les pedían lo mismo que en Barcelona por un apartamento de 40, la compraron y descubrieron Extremadura.
«Al entrar por la calle del Cura, donde está la casa, nos fijamos en dos detalles que nos encantaron: la educación de dos niños que nos dijeron buenos días sin haberles hablado, algo impensable en una ciudad, y la limpieza de las señoras, que baldeaban las aceras y la calle delante de sus puertas», recuerdan la primera impresión.
Cambiaron la ciudad por el pueblo, el comercio por la hostelería, la serenidad del mar por la serenidad de las llanuras extremeñas y enseguida se aclimataron. Después comenzó la restauración exquisita y mimosa de la casa y finalmente tomó forma la aplicación de su concepto de vida slow aplicada a la comida: el slow food.
GENTE TRANQUILA. El italiano Domenico, a la izquierda, y el onubense Manuel apoyados en la fachada de su posada-trattoria de Ribera del Fresno, un establecimiento basado en el concepto slow. / ESPERANZA RUBIO
jueves, 23 de octubre de 2008
Guazalamanco,mi refugio Espiritual.

Cuando quieras que todo la mala enrgia desaparezaca,acuerdate de Guazalamanco ,sus aguas tan cristalinas,tan rapidas,y con tanta vida me dan lo que necesita la vida,energia,la energia que hay en sus grandes pozas ,hace de ellas fuente de energia.
Esta foto esta cedida por un equipo maravilloso de gente donde el comun denominador es el mismo,la fotografia aqui os doy la web de esta buena
martes, 21 de octubre de 2008
La Rana y el estanque.
martes, 7 de octubre de 2008
Cada dia doy gracias por ver mi puesta de SOL.
Cada día tranquilo en mi oficina, con mis papeles y mis temas, mirando por la ventana no dejo de asombrármela felicidad que me llena todo el cuerpo cuando tengo esa enorme suerte de poder ser privilegiado en ver estas puestas de SOL desde Andalucía ,me pregunto cuantos habremos que somos capaces de poder valorar estas grandiosidades de esta pequeña gran vida...
lunes, 22 de septiembre de 2008
Mis pocos momentos de lectura.
El otro dia por causas de nuestro dichoso cuerpo,estuve ingresado tras una operacion de espalda,donde tuve unos momentos de lucides tras los medicamentos diarios,una visita me puso alerta de este preciso libro,que del cual pude extraer esta manera que tienen por gran suerte y desgracia mia,de explicar algo que yo vivo normalmente pero que lo llevo dentro pero me es practicamente casi imposible llegar a comunicarlo como previamente no lo haya leido como es este caso,el libro es de Hermann Hesse,Siddhartha aqui os extraigo lo que me dejo IMPRESIONADO.
Vio lo siguiente:aquella agua fluia y fluia sin cesar, y ala vez estaba siempre ahi,¡era siempre la misma aunque se renovara a cada instante !¿Quien podia entender ese misterio?.
Hay os lo dejo....
miércoles, 10 de septiembre de 2008
REFLEXIONES DE MACARTHU
CIUDAD ENVIDIADA (LEI A ESTE PERSNAJE Y AQUI OS LO PONGO REFLEXIONAR)
El otro día, escuchando un programa de radio, me llamó mucho la atención de que iba el asunto. Utilizaban una palabra anglosajona, que curiosamente apadrina un movimiento basado en dotar al individuo de calidad de vida. Se llama “slow city” (ciudad lenta) y se basa principalmente en desechar las prisas, el stress, alejado del ruido de vehículos, disfrutando de zonas peatonales y preciosos jardines. Para que todo sea perfecto, es necesario practicar el “slow-food” (comida lenta), que es lo contrario de fast-food (comida rápida). Para poder ser un municipio slow city, es necesario tener una población inferior a 50.000 habitantes, no ser capital y tener cerrado el casco antiguo al trafico, además de cumplir requisitos de carácter legislativo, medioambiental y turístico. Este movimiento ha empezado en Italia, donde ya tiene 63 ciudades. Los alcaldes trabajan para reducir el ruido, ponen autobuses eléctricos, protegen los productos de allí y ponen más parques y jardines, además de calles peatonales. Y han obligado a las tiendas a cerrar 2 días a la semana. La primera ciudad lenta fue la italiana Bra. En el año 2003, treinta ciudades europeas fueron declaradas slow cities y otras tantas lo habían solicitado. En España Pozo Alcón (Jaén) ya han logrado esa denominación y Nigüelas, en la granadina Sierra Nevada, está gestionando su adhesión al movimiento. Entre esas ciudades es curioso la ciudad Bra, el reloj del pueblo esta retrasado 30 minutos, donde además alberga la sede del movimiento slow food. Si vamos por puntos, en primer lugar, no me gustan las palabras anglosajonas, sobre todo si pueden ser sustituidas por palabras que utilizo Cervantes, ya que nuestro español, es probablemente el idioma más rico que existe, no sólo en vocabulario, sino en significados, pero aún así la globalización e Internet nos han obligado a asumir el uso cotidiano de palabras extranjeras que poseen o no, un equivalente en nuestra lengua. Como idea de ciudad, me parece estupenda, es como retroceder en el tiempo y hacer las paces con la naturaleza, pero en el fondo me siento herido como ciudadano del mundo, ya que limitar para conceder es jugar con ventaja, Cáceres es capital de provincia y por supuesto, tiene mas de cincuenta mil habitantes, pero señores, ¿Vds. han estado en Cáceres? En segundo lugar, quiero destacar que no hace falta poner un tope de habitantes, pues la forma de vida la marcan las personas y sus costumbres, no tiene sentido que en Madrid todas las personas corran en los andenes de metro, cuando, cada 5 minutos tienes uno, seria mas lógico correr en Cáceres, que los autobuses pasan cada cuarto de hora, pero aquí no corre nadie, parece que todos estamos jubilados. Ya no te cuento, si me encuentro con varios conocidos, que es muy frecuente, bla, bla, bla…, en andar cien metros, media hora, pero no pasa nada, lo primero, es lo primero. El tema de la comida resulta complicado, pues se de buena tinta, que en nuestra ciudad los restaurantes rápidos tienen grandes adeptos, pienso que mas por tema económico que por otra cosa, pero todos los que frecuentan ese tipo de establecimientos, también se pirran por una buena comida sosegada (las tencas, no se pueden comer con prisas), el vino bebido a grandes sorbos, puede sentar mal y los tomates de huertos cercanos o frutas orgánicas, como llaman ahora todas las que hemos comido de toda la vida, siempre han presidido las mesas de esta ciudad. Por ultimo, incidir que nuestro casco antiguo es de lo mejor que hay en España, que no se puede mermar la libertad de sus vecinos en la utilización de vehículos, pues mermaría también su calidad de vida. Y como de calidad de vida hablamos; sin desmerecer estos pueblitos tan organizados, puedo asegurar que Cáceres podría perfectamente ser la capital europea del movimiento “CIUDAD ENVIDIADA”. Los habitantes de nuestra ciudad divisan campo desde la mayoría de las calles, nuestro cielo de perfecto azul, es uno de los mas poblado de aves de toda España, nuestras costumbres de lo mas sosegadas, y de nuestra gastronomía, ¿que queréis que os cuente?. Mi hermano tiene adelantado el reloj del comedor veinte minutos, para poder llegar puntual (fijaos si se vive relajado), las relaciones interpersonales son de lujo, nuestro carácter es elogiado por todo el que nos trata, además de tener los alrededores campestres más variados que se pueda imaginar (sierra, huertas, llanos, dehesas…) para realizar todos los deportes de campo que nos apetezca, a tan solo cinco minutos del centro, andando, pero es cierto, que mis paisanos, abusan un poquito del utilitario, puede que esa sea la asignatura pendiente de nuestra forma de vida. Para terminar, permitirme una aclaración, pues alguien puede pensar que si no me gustan las palabras sajonas, ¿Cómo es que mi seudónimo es McArthur?, pues bien, los que me conocen saben perfectamente que este apodo no proviene del gran coloso americano, por eso, queridos amigos, quiero invitaros a todos a reflexionar sobre nuestra ciudad, animaros a disfrutar de lo nuestro, sencillamente, abusando de la habitual rutina sosegada con conocimiento de causa, ya veis, en otros lugares ansían nuestra forma de vida, la vida de nuestra “CIUDAD ENVIDIADA”.
http://www.deportedecampo.blogspot.com
El otro día, escuchando un programa de radio, me llamó mucho la atención de que iba el asunto. Utilizaban una palabra anglosajona, que curiosamente apadrina un movimiento basado en dotar al individuo de calidad de vida. Se llama “slow city” (ciudad lenta) y se basa principalmente en desechar las prisas, el stress, alejado del ruido de vehículos, disfrutando de zonas peatonales y preciosos jardines. Para que todo sea perfecto, es necesario practicar el “slow-food” (comida lenta), que es lo contrario de fast-food (comida rápida). Para poder ser un municipio slow city, es necesario tener una población inferior a 50.000 habitantes, no ser capital y tener cerrado el casco antiguo al trafico, además de cumplir requisitos de carácter legislativo, medioambiental y turístico. Este movimiento ha empezado en Italia, donde ya tiene 63 ciudades. Los alcaldes trabajan para reducir el ruido, ponen autobuses eléctricos, protegen los productos de allí y ponen más parques y jardines, además de calles peatonales. Y han obligado a las tiendas a cerrar 2 días a la semana. La primera ciudad lenta fue la italiana Bra. En el año 2003, treinta ciudades europeas fueron declaradas slow cities y otras tantas lo habían solicitado. En España Pozo Alcón (Jaén) ya han logrado esa denominación y Nigüelas, en la granadina Sierra Nevada, está gestionando su adhesión al movimiento. Entre esas ciudades es curioso la ciudad Bra, el reloj del pueblo esta retrasado 30 minutos, donde además alberga la sede del movimiento slow food. Si vamos por puntos, en primer lugar, no me gustan las palabras anglosajonas, sobre todo si pueden ser sustituidas por palabras que utilizo Cervantes, ya que nuestro español, es probablemente el idioma más rico que existe, no sólo en vocabulario, sino en significados, pero aún así la globalización e Internet nos han obligado a asumir el uso cotidiano de palabras extranjeras que poseen o no, un equivalente en nuestra lengua. Como idea de ciudad, me parece estupenda, es como retroceder en el tiempo y hacer las paces con la naturaleza, pero en el fondo me siento herido como ciudadano del mundo, ya que limitar para conceder es jugar con ventaja, Cáceres es capital de provincia y por supuesto, tiene mas de cincuenta mil habitantes, pero señores, ¿Vds. han estado en Cáceres? En segundo lugar, quiero destacar que no hace falta poner un tope de habitantes, pues la forma de vida la marcan las personas y sus costumbres, no tiene sentido que en Madrid todas las personas corran en los andenes de metro, cuando, cada 5 minutos tienes uno, seria mas lógico correr en Cáceres, que los autobuses pasan cada cuarto de hora, pero aquí no corre nadie, parece que todos estamos jubilados. Ya no te cuento, si me encuentro con varios conocidos, que es muy frecuente, bla, bla, bla…, en andar cien metros, media hora, pero no pasa nada, lo primero, es lo primero. El tema de la comida resulta complicado, pues se de buena tinta, que en nuestra ciudad los restaurantes rápidos tienen grandes adeptos, pienso que mas por tema económico que por otra cosa, pero todos los que frecuentan ese tipo de establecimientos, también se pirran por una buena comida sosegada (las tencas, no se pueden comer con prisas), el vino bebido a grandes sorbos, puede sentar mal y los tomates de huertos cercanos o frutas orgánicas, como llaman ahora todas las que hemos comido de toda la vida, siempre han presidido las mesas de esta ciudad. Por ultimo, incidir que nuestro casco antiguo es de lo mejor que hay en España, que no se puede mermar la libertad de sus vecinos en la utilización de vehículos, pues mermaría también su calidad de vida. Y como de calidad de vida hablamos; sin desmerecer estos pueblitos tan organizados, puedo asegurar que Cáceres podría perfectamente ser la capital europea del movimiento “CIUDAD ENVIDIADA”. Los habitantes de nuestra ciudad divisan campo desde la mayoría de las calles, nuestro cielo de perfecto azul, es uno de los mas poblado de aves de toda España, nuestras costumbres de lo mas sosegadas, y de nuestra gastronomía, ¿que queréis que os cuente?. Mi hermano tiene adelantado el reloj del comedor veinte minutos, para poder llegar puntual (fijaos si se vive relajado), las relaciones interpersonales son de lujo, nuestro carácter es elogiado por todo el que nos trata, además de tener los alrededores campestres más variados que se pueda imaginar (sierra, huertas, llanos, dehesas…) para realizar todos los deportes de campo que nos apetezca, a tan solo cinco minutos del centro, andando, pero es cierto, que mis paisanos, abusan un poquito del utilitario, puede que esa sea la asignatura pendiente de nuestra forma de vida. Para terminar, permitirme una aclaración, pues alguien puede pensar que si no me gustan las palabras sajonas, ¿Cómo es que mi seudónimo es McArthur?, pues bien, los que me conocen saben perfectamente que este apodo no proviene del gran coloso americano, por eso, queridos amigos, quiero invitaros a todos a reflexionar sobre nuestra ciudad, animaros a disfrutar de lo nuestro, sencillamente, abusando de la habitual rutina sosegada con conocimiento de causa, ya veis, en otros lugares ansían nuestra forma de vida, la vida de nuestra “CIUDAD ENVIDIADA”.
http://www.deportedecampo.blogspot.com
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